Alianzas de boda
Oro amarillo, blanco o rosa, mate o pulido, con el ancho y el perfil que mejor os siente. Se prueban en tienda, se ajustan a vuestro dedo y se graban por dentro.
Joyería con taller propio en López de Hoyos. Alianzas de boda, piezas a medida y arreglos que se hacen aquí mismo, no se mandan fuera. Pásate y pruébatelas con calma.
No somos una tienda que encarga y espera. Diseñamos, fundimos, grabamos y arreglamos en el propio local, así que los plazos los controlamos nosotros y los cambios se pueden hacer sobre la marcha.
Oro amarillo, blanco o rosa, mate o pulido, con el ancho y el perfil que mejor os siente. Se prueban en tienda, se ajustan a vuestro dedo y se graban por dentro.
Traes una idea, una foto o una joya antigua de familia y la convertimos en algo que se pueda llevar. Primero el boceto y el presupuesto; sin eso no se empieza nada.
Cambiar la medida de un anillo, soldar una cadena, sustituir un cierre, reengastar una piedra suelta. Lo que otros tardan semanas en devolver, aquí no sale de la tienda.
Solitarios y anillos de pedida, con la piedra elegida contigo delante y la explicación de por qué una cuesta lo que cuesta.
Revisión de garras, limpieza y pulido. Una joya que se lleva a diario se afloja, y es mejor enterarse antes de perder la piedra.
Te decimos qué tienes y cuánto vale antes de que decidas nada, con la pieza en la mano y la explicación delante.
También trabajamos marca:
La diferencia entre una joyería con taller y una tienda que revende es la que hay entre «te lo pido» y «te lo hago». Afecta al plazo, al precio y sobre todo a lo que se puede cambiar cuando ya está empezado.
Qué os gusta, qué lleváis puesto a diario, qué presupuesto hay. De ahí sale la pieza, no de un catálogo.
Antes de tocar el metal verás el diseño y el precio cerrado. Si no convence, se cambia; todavía no cuesta nada.
Fundido, montado y acabado en el taller de la tienda. Puedes pasarte a verlo a medio hacer: es tu pieza.
Se prueba, se ajusta la medida y se graba lo que queráis por dentro. El ajuste va incluido.
Depende del modelo y del momento del año, pero al hacerse en el propio taller los plazos son nuestros y no de un proveedor. Lo normal es contarlo en semanas, no en meses. Dinos la fecha de la boda y te decimos si llegamos.
Para entrar y mirar, no. Para probar alianzas con calma, mejor sí: sacamos los muestrarios y te atendemos sin interrupciones.
Sí, y es más habitual de lo que parece. Se valora lo que traes y se descuenta de la pieza nueva. Muchas alianzas salen del anillo de una abuela.
Sí, en el taller. Nombres, fechas, una frase corta o la letra de uno de los dos escaneada. Va incluido en las alianzas.
Se ajusta. Es lo normal con los años, y para eso está el taller. En las alianzas el primer ajuste va incluido.
Sí, aceptamos tarjeta y pago fraccionado en tres plazos.
Estamos en López de Hoyos, en Prosperidad. Para alianzas es mejor avisar: así reservamos un rato tranquilo y sacamos los muestrarios antes de que lleguéis.